Foto: Razones de Cuba

Para Estados Unidos no importan los 60 años de fracasos en su guerra económica, comercial y financiera contra Cuba.

El objetivo perseguido es que el modelo socialista no prospere, ni sea un ejemplo para otros países de la región latinoamericana, como lo afirman analistas del Council on Foreign Relations, en un informe sobre la política de Washington hacia la Isla, donde aseguran:

La oposición de Estados Unidos a la Revolución cubana y el apoyo a la democracia y al desarrollo en este hemisferio, lograron frustrar las ambiciones cubanas de expandir su modelo económico e influencia política”.

En todos sus análisis la CIA llega a conclusiones similares, de ahí que ninguno de los presidentes haya trabajado en su eliminación

Incluido Barack Obama, quien a pesar de expresar públicamente que esa política no había dado resultados, incrementó la persecución a la banca extranjera, con el fin de impedir el mejoramiento económico, no aprobó el empleo del dólar y su marcado interés estratégico fue apoyar el trabajo privado, para desmontar el socialismo desde adentro.

El fin que persiguen los yanquis con esa guerra económica y financiera es crear las condiciones para que el pueblo culpe al socialismo de sus penurias y se lance masivamente a las calles.

Lo que no toman en cuenta los analistas de la Comunidad de Inteligencia yanqui, es que el proceso revolucionario cubano no fue importado

Este nació precisamente por el fracaso del sistema capitalista que nunca pudo satisfacer las necesidades populares, incrementó una masa de ricos en las clases altas y medias del país

Todo esto mientras la mayoría del pueblo carecía de los beneficios y derechos que solo alcanzó con la Revolución popular iniciada por Fidel Castro.

No por gusto desde el mismo 1959 Estados Unidos inició planes para asesinarlo, recrudeció sus acciones de guerra económica con el corte de la compra de la cuota azucarera, la venta de petróleo, la negativa a la refinación del adquirido en la URSS y otras medidas que fueron conformando el Bloqueo económico, comercial y financiero total, aprobado por J. F. Kennedy en 1962.

Los planes de terrorismo de estado se sumaron a esa guerra no declarada, para impedir el desarrollo económico cubano, privándolo de la capacidad de producir, unido a la guerra biológica para enfermar la masa ganadera, porcina y aviar, más las plagas introducidas en la agricultura que infestaron cultivos importantes para la alimentación popular, hechos que no menciona la prensa estadounidense y solo hablan de errores de la economía de Cuba.

Esos planes desclasificados y publicados, no tienen divulgación alguna y son la base de los grandes problemas que enfrentan los cubanos, sin desconocer los desatinos internos que se cometen a diario en el manejo económico de la Isla.

El Estimado Nacional de Inteligencia sobre Cuba en el período 1989-1993, aprobado por el Director de la Central de Inteligencia, con recomendaciones y ayuda de la Comunidad de Inteligencia de Estados Unidos, desclasificado en junio del 2001, permite constatar los objetivos que persiguen los yanquis con el Bloqueo, sus errores de apreciación sobre la realidad cubana y los intereses informativos principales para ejecutar sus planes subversivos.

El Heraldo Cubano

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