Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz
Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz

Por Pedro Etcheverry Vázquez y José Luis Méndez Méndez

Al amanecer del 21 de octubre de 1959, cumpliendo órdenes de nuestro Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz, en Camagüey el comandante Camilo Cienfuegos llevó a cabo la detención del jefe del Regimiento Militar Huber Matos Benítez y un grupo de oficiales subalternos, por encabezar una peligrosa sedición contrarrevolucionaria.

En horas de la tarde de ese mismo día, en momentos en que se celebraba en La Habana el 29 Congreso Mundial de Agentes de Viaje (ASTA),  un avión modelo B-25 “Mitchell” matrícula No. 9876-C, tripulado por el traidor Pedro Luis Díaz Lanz y el agente de la CIA Frank Sturgis que había despegado del aeropuerto de Pompano Beach, en la Florida, ametralló varios lugares céntricos de la capital cubana, causando dos muertos, 45 heridos y numerosos daños materiales.

Una de las bombas lanzadas por el avión cayó en la esquina de las calles Monte y Rastro, en La Habana, hiriendo mortalmente al trabajador ferretero Reinerio González García. La otra víctima se nombraba Joaquín Fernández Fernández. Entre los heridos fueron identificados los menores Miguel Payret Gutiérrez de 14 años,  Reemberto Cordero Hernández de 12, Guadalupe Isidrón Proenza de 9, y Herminia Fernández Drake de 8.

Unos treinta y cinco minutos después de estos hechos Fidel se presentó en el lugar donde se habían concentrado espontáneamente cientos de ciudadanos que condenaron la agresión. Más tarde realizó un recorrido por varios hospitales para conocer la situación en que se encontraban los heridos.

Esa noche, durante una comparecencia en el programa televisivo Ante la Prensa, de CMQ, Fidel expresó: “Lo que pasó ayer es un hecho insólito en la historia contemporánea: el de un país bombardeado en plena paz, ¡un país bombardeado en plena paz sin estar en guerra con nadie, señores, y bombardeado  desde el territorio de un país extranjero! Es un hecho insólito en la historia contemporánea y es el tercer bombardeo. Porque no ha sido uno: ¡son tres!” […] “Empezaron por el Niágara, continuaron por Punta Alegre y […] terminaron en La Habana”.

Fidel se refería a los ataques aéreos llevados a cabo anteriormente por aviones piratas procedentes de la Florida contra dos centrales azucareros en Pinar del Río y Camagüey.

El 22 de octubre, mientras se inhumaban los restos de las dos víctimas del día 21, un avión B‑26 bombardeó el central “Máximo Gómez”, en Chambas, Camagüey, causando la muerte del miliciano Andrés Suárez Brito y heridas al obrero Ángel López.  La explosión también dañó el techo del taller de mecánica automotriz.

Ese mismo día Fidel anunció públicamente que todo el pueblo iba a recibir entrenamiento militar para garantizar la protección y la defensa del territorio nacional.

Durante las próximas jornadas otros ataques aéreos procedentes de aeropuertos de la Florida continuaron causando nuevos daños en centrales azucareros, campos de caña y viviendas de campesinos y trabajadores agrícolas.

El 26 de octubre otro avión bombardeó el central “Manuel Sanguily”, en el municipio La Palma, de Pinar del Río, destruyendo la vivienda de un obrero. Al retirarse desde la nave lanzaron propaganda subversiva.

Esa misma noche, ante un millón de cubanos concentrados frente a la Terraza Norte del Palacio Presidencial el comandante Camilo Cienfuegos expresó emocionado: “Y que no piensen los enemigos de la Revolución que nos vamos a detener; que no piensen los enemigos de la Revolución que este pueblo se va a detener; que no piensen los que envían los aviones, que no piensen aquellos que tripulan los aviones que vamos a postrarnos de rodillas y que vamos a inclinar nuestras frentes. De rodillas nos pondremos una vez y una vez inclinaremos nuestras frentes y será el día que lleguemos a la tierra cubana que guarda veinte mil cubanos, para decirles: ¡Hermanos, la Revolución está hecha, vuestra sangre no cayó en balde!

Al día siguiente el Consejo de Ministros aprobó una Ley de Reforma Constitucional modificativa del Artículo 174 de la Ley Fundamental de la República, restableciendo los Tribunales Revolucionarios.

La huida de Pedro Luis Díaz Lanz en junio de 1959 para que declarara ante el Senado de Estados Unidos y arrojara más fuego a la campaña anticomunista contra Cuba, la renuncia del presidente provisional Manuel Urrutia Llegó al mes siguiente, la conspiración de Huber Matos y el bombardeo a La Habana, no constituían hechos aislados. Todo formaba parte de una operación del Gobierno de Estados Unidos y sus servicios de inteligencia, con el objetivo de crear una crisis institucional, desestabilizar la situación interna y crear las condiciones para lanzar una invasión militar.

Los enemigos de la Revolución no imaginaban que ese mismo día 26 de octubre, con la creación de las Milicias Nacionales Revolucionarias estaba surgiendo la fuerza popular que un año y medio después derrotaría a la Brigada de Asalto 2506 en las arenas de Playa Girón.

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