Foto: Internet

Extraño un sonido que me alegra extrañar: la algarabía de los niños en uniforme escolar; por lo menos aquellos que tienen a quien se hará cargo de mantenerlos en casa. También esa disciplina hay que aprenderla y hacerla aprender. NO estamos de vacaciones.

Habrá quien crea que no es útil porque tiene que quedarse en casa: hasta una llamada o frase desde lejos a otra persona levanta el ánimo; marca una pauta para la disciplina; hace saber a quien vive solo que no está solo. Es solidaridad y es sencilla de ejercer cuando nos ponemos en el lugar de los demás.

Seamos RESPONSABLES. Nuestros medios de comunicación ofrecen la información de especialistas; de los que nos hablan con visión de conjunto, con todos los elementos de credibilidad. Debemos alejarnos de los tóxicos; de los que desinforman; de los que aún se sienten invulnerables a una situación inédita que afecta a cualquiera; de los que creen más en una noticia infame y manipulada que en las de la OMS, el MINSAP y nuestros medios.

Mi hija es una de las que seguirán en las calles; en las pesquisas que SÍ son importantes, porque se realizan todos los días como seguimiento a las mismas familias. Con su protección triple entregada por su Facultad toca una puerta, que puede ser la tuya: no entrará a tu casa; con la distancia correcta te preguntará: no le mientas. De esas verdades de salud también dependemos.

Como madre mi corazón se estruja todo minuto que está lejos… pero ella hace lo que le hemos enseñado CUBA y yo, y ahora corresponde: Amor Con Nasobuco…


¡Cuídense para cuidar!

Dejar respuesta

¡Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí