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Centenares de manifestantes desafiaron este lunes por la noche el toque de queda impuesto por el gobernador de Minnesota, el demócrata Tim Walz, en protesta por la muerte del joven afroamericano Daunte Wright durante un control policial este fin de semana. Al menos 40 personas fueron arrestadas.

Los manifestantes se reunieron frente a la comisaría de Policía de Brooklyn Center, el suburbio de Mineápolis en el que ocurrió el suceso. Tras cumplirse el toque de queda de las 7 pm (hora local), se registraron enfrentamientos entre los manifestantes y agentes antidisturbios de la Policía Estatal del estado.

Cuando la multitud no se dispersó, la policía empezó a lanzar latas de gas lacrimógenos y granadas aturdidoras, y persiguió a algunos manifestantes. Policías con material antimotines colocados en una larga fila, que golpeaban de forma rítimica sus porras, comenzaron a avanzar despacio para hacer retroceder a la gente que quedaba.

“¡Retrocedan!» exclamaba la policía. “¡Manos arriba! ¡No disparen!» respondía la gente.

Para las 22:00 apenas quedaban unas docenas de personas.

Las fuerzas de seguridad habían reforzado su presencia en la zona de Minneapolis tras los incidentes violentos del domingo. Se esperaba que para el lunes por la noche hubiera más del doble de guardias nacionales desplegados, más de mil.

Algunos oficiales involucrados fueron golpeados por escombros y sufrieron heridas leves. No hay informes de manifestantes heridos. «Hubo algunos fuegos, láseres y suficiente actividad para actuar en contra de lo que hemos estado diciendo todo el tiempo que no toleraríamos», señaló en rueda de prensa el coronel Matt Langer.

En paralelo a las detenciones hubo enfrentamientos y saqueos de comercios, aunque algunos establecimientos de la zona no fueron irrumpidos ya que estaban defendidos por civiles armados. Al menos cinco tiendas fueron asaltadas en Mineápolis, según las autoridades.

El domingo, durante un control de tráfico en Brooklyn Center, una agente blanca disparó de forma supuestamente «accidental» al afroamericano Daunte Wright, de 20 años, según explicó este lunes en una rueda de prensa el jefe de policía de la localidad, Tim Gannon.

Según Gannon, la policía quería usar una pistola eléctrica conocida como taser para inmovilizar a Wright, pero se confundió y disparó con su arma de fuego una bala que acabó con la vida del joven. «Creo que fue accidental», afirmó el policía.

La Oficina de Detención Penal, que investiga el tiroteo, identificó a la agente que disparó como Kim Potter, con 26 años de experiencia y que quedó de baja administrativa.

Sobre el motivo de la parada de tráfico, explicó que el vehículo fue interceptado porque no tenía algunos papeles en regla, tras lo que pidieron la identificación a Wright y entonces se dieron cuenta de que tenía una orden de arresto pendiente por no haber comparecido ante la Justicia por los delitos de posesión ilegal de un arma y resistencia a la autoridad.

Entonces, al tratar detenerle, él se resistió, intentó entrar de nuevo en su vehículo y la policía le disparó, según reveló el video de la cámara corporal de la agente involucrada en el suceso.

El incidente sucedió cuando los nervios están a flor de piel en Mineápolis, que espera con ansiedad el resultado del juicio contra Derek Chauvin, uno de los cuatro policías acusados del asesinato de George Floyd el año pasado, que desató una oleada de protestas raciales en todo el país.

Brooklyn Center es un modesto suburbio al norte de Minneapolis que ha experimentado un cambio demográfico drástico en los últimos años. En 2000, más del 70% de la ciudad era blanca. Ahora, la mayoría de los residentes son negros, de raíces asiáticas o latinos.

Eliott, el primer alcalde negro de la ciudad, llegó al país de niño como inmigrante desde Liberia. El lunes por la noche se dirigió a la multitud cerca de la comisaría junto a Keith Ellison, el primer secretario de Justicia negro del estado. Dijo a los manifestantes que hicieran oír su voz, pero se mantuvieran a salvo.

“Vamos a llegar al fondo de esto, vamos a asegurarnos de que hay justicia, de que se exigen responsabilidades a los agentes”, afirmó Mike Elliott, alcalde de Brooklyn Center, a la multitud, según un video compartido por un periodista de la televisora de Minneapolis KARE.

Ellison recordó a la gente que dirige la acusación contra el primer agente acusado por la muerte de Floyd y prometió que la muerte de Wright “no se barrerá bajo la alfombra”.

Organizadores del Movement for Black Lives, una coalición nacional de más de 150 organizaciones activistas y políticas negras, señalaron a la muerte de Wright como otro motivo por el que las ciudades deben aceptar las propuestas de reducir los fondos a un “sistema racista, roto de forma irreparable”.

Con información de EFE y AP.

Tomado de CubaSì

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