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Esta muchacha de los helechos, como hace unos días leí que definió a Celia la poetisa Renée Méndez Capote, también trajo a La Habana el verde de la Sierra y lo rebelde de cada detalle de su naturaleza. Se convirtió en flor un 11 de enero.

Una de sus obras más lindas, la Oficina de Asuntos Históricos, conserva el alma y su presencia -que no todos los lugares tienen el  alma tan manifiesta-…. Allí, recuerda una de sus trabajadoras, Aida, iban a verla de todas partes de Cuba personas con disímiles situaciones a las que ella daba atención y solución lo antes posible, echando por tierra cualquier sospecha de burocracia y fortaleciendo el puente directo entre el pueblo y sus líderes, cuidando cada paso de Fidel. O asesorando proyectos, organizando actos… construyendo un nuevo país con sus mujeres y hombres nuevos.

Así fue siempre, en aras de conquistar toda la justicia – como el buen amigo René Montes de Oca titulase un libro. Porque para conquistar toda la justicia  hay que trabajar duro cada día en lo macro y en lo micro….hay que tener la visión hacia el horizonte sin dejar de escuchar la voz de cada pedacito de historia personal que compone y lucha por la grande… Por eso hemos vencido y seguiremos venciendo.

“En el carácter de Celia se integra la dulzura, el cariño, el afecto, la alegría de vivir con la más rigurosa exigencia en los principios y en el trabajo revolucionario. Esta combinación de exigencia y sentido humano en el enfrentamiento de cada problema es una formidable enseñanza para nuestro trabajo de hoy y de mañana”.

Así describía Armando Hart a Celia en la despedida de duelo a la heroína; y me atrevo  a reescribir sus palabras de cierre para traerlas hasta hoy:

“Nuestro dolor es muy grande. Pero más grande aún es la tarea que el aliento de Celia nos impulsa a realizar.  ¡Esto es lo que Celia desearía de nosotros! ¡Esto es lo que nosotros cumpliremos con Celia!”.

Hoy, en el nicho 43, la flor…..Cada día, en toda Cuba -en nuestras vidas-, la pelea sempiterna por conquistar toda la justicia y la belleza de esta Revolución que su flor más autóctona perfumó.

Tomado de CubaDebate

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