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Por MARÍA VICTORIA VALDÉS RODDA

Tan inmensa como el mar que cubre nuestras costas: así es la hermandad entre Cuba y Puerto Rico. Siempre se alude a los inexorables vínculos de José Martí y de los grandes próceres de la época y a esos inmortales versos de Lola Tió en las que volamos juntos, pero la nación borinqueña no ha quedado a la deriva del tiempo; ha atemperado su amistad con su compañera, Cuba, a esta etapa neocolonial y de desafueros imperiales.

Entre los muchos nombres y apellidos a resaltar quisiera detener mi análisis en esa solidaridad que se multiplica en afectos y en acciones concretas de apoyo. Me refiero a la Brigada Juan Rius Rivera, que abanderó delegación con 150 integrantes para visitar esta Antilla Mayor, frustrado empeño por la pandemia que nos atañe a todos, sin distinción.

Aun con ese fardo de decepción y preocupación no solo por la salud propia, también por la de la Revolución Cubana, asimismo el Comité de Solidaridad con Cuba en Puerto Rico, en enorme acopio de esfuerzos, el 12 de octubre de 2021 logró enviar a la Isla parte de un “atrevimiento” continental: varios cientos de insumos médicos, incluidas 500 mil jeringuillas.

En medio del Período Especial, una etapa crítica sin precedentes hasta 1990, nuestro país podía vivir en apagón energético pero jamás le faltaron luces amigas: el 18 de septiembre de 1992 quedó oficialmente constituido el Comité de Solidaridad con Cuba, al principio con solo 18 miembros, a los que se afiliaron los cientos que son hoy en día.

El principal proyecto de ese Comité es la Brigada Juan Rius Rivera, que ha contribuido a estrechar relaciones directas con el pueblo, así como con organismos, organizaciones e instituciones nacionales, provinciales y locales. Entre las actividades priorizadas por el CSC figuró el incondicional apoyo, desde el año 2002, a la justa causa de los Cinco Héroes, presos injustamente en cárceles de Estados Unidos por protegernos contra actos terroristas organizados en territorio yanqui.

Combatiente inclaudicable

Al frente de esa tropa está Milagros Rivera, consagrada mujer que no gusta hablar en primera persona, aunque la historia obligue a reflejar auténticamente los hechos. Ella me confesó que “cuando se vive en la colonia y uno lucha de manera frontal todo el tiempo se ven las cosas diferentes”. Ciertamente, no es para menos esa presión.

Sin embargo, ni esta mujer, ni otros grandes luchadores de esa nación que conozco han sufrido ni un milímetro de mella en su entrega a la justicia nacional, como al internacionalismo. Porque justamente eso hacen. De eso se trata ese haz de luz entrañable: del amor al otro.

Por eso me desentiendo de esa modesta cualidad de Milagros Rivera, para colocar en el merecido plano una anécdota que mucho tiene que ver con el actuar consecuente del presente: en noviembre del 2000, cuando Fidel pronunció tan sabio y didáctico concepto de qué es Revolución, Milagros tuvo la oportunidad de nutrir las filas del Segundo Encuentro Mundial de Solidaridad celebrado en La Habana.

La valiente boricua resultó invitada a asistir al programa radio-televisivo Mesa Redonda. Y en eso irrumpe Fidel. Milagros cuenta en exclusiva a BOHEMIA que “una aclamación detiene el curso del momento”. Era el Comandante en Jefe, que, haciendo gala de su entrañable ser solidario, le tributa honores a quienes se lo rinden.

Refiere nuestra entrevistada que “energías muy positivas impregnan el ambiente con el compromiso de globalizar la solidaridad por Cuba como alternativa al capitalismo neoliberal. Al finalizar el espacio el líder cubano dedica conversaciones personales con los presentes y luego se toma fotos colectivas.

“También surge un momento muy especial cuando Fidel se sitúa entre Gloria la Riva, coordinadora de paz para Cuba en los Estados Unidos, y Milagros (habla en tercera persona como para restarse importancia), en expresión de unidad de los pueblos”. Al final, la muy pícara no llegó a revelarme cómo logro “engatusar” a Fidel para “arrancarle” una foto solita con él.

Como genuina presidenta del Comité, Milagros Rivera manifestó que en conjunto con la Brigada Juan Rius Rivera consiguieron cumplir con la campaña de la Red Continental Latinoamericana y Caribeña de Solidaridad con Cuba para asistirla ante el criminal bloqueo de Estados Unidos, siendo lucha permanente, porque “el imperialismo no descansa en su afán de destruir la Revolución Cubana, utilizando los más variados métodos, incluido el terrorismo”.

Una Brigada de armas morales

La vida no es un recuento frío de pasajes históricos ni llanas estadísticas, pues la formación de los acontecimientos tiene mucho de carne y hueso; horas restadas al descanso, y a la familia. De modo que, con perdón de sus protagonistas que se diluyen en el colectivo, debo resaltar a alguno de ellos en singular, pues la empatía mayor con una causa se gesta y logra cuando vemos cuánto hacen nuestros semejantes. Y ahí esta Juan Camacho, maestro jubilado y poeta, pero especialmente hermano puertorriqueño de Cuba.

Fue él quien escribiera la dedicatoria del acto de abanderamiento y celebración de la XXX Brigada Juan Rius Rivera, el 13 de junio de 2021. Estremecido dijo que “en el día de hoy celebramos, con entusiasmo y solidaridad, el abanderamiento de la Trigésima Brigada Juan Rius Rivera. Aunque dicha Brigada no ha podido viajar a Cuba en los últimos dos años por las razones de peso que todas y todos conocemos, se mantiene incólume”.

Recalcó que los fines no se circunscriben únicamente al evento del viaje, sino que son mucho más amplios: “De esa manera, seguimos trabajando en el desarrollo de nuestros objetivos y a la vez, preparándonos con ahínco y motivación para el próximo viaje del verano 2022”.

Señaló que la CSC dedica su aniversario a Rafael Cancel Miranda, “héroe puertorriqueño que defendió y reafirmó la patria en todo momento, y a los valientes guerreros de la salud cubana, quienes también defienden y reafirman la patria cubana donde quiera que se encuentren. Planteado esto, tengo la responsabilidad de escribir una dedicatoria entrelazada y en completa armonía por los elementos más contundentes del significado mayor del término patria”.

Camacho acotó que “desde Puerto Rico, también nos hemos expresado en total solidaridad y adhesión a la iniciativa de proponer a la nominación al Premio Nobel de la Paz al Contingente Henry Reeve. Aunque sabemos que, con o sin premio, ya cuentan con el respaldo y admiración del mundo entero. En esta dedicatoria, híbrida, hemos tratado de combinar resultados de gente que hace valer los conceptos de los más grandes pensamientos de nuestros líderes caribeños: ‘la patria es valor y sacrificio’ y ‘patria es humanidad’, del Maestro Pedro Albizu Campos y del Apóstol José Martí Pérez, respectivamente”.

Cuánta razón tiene en discurrir que hay una armonización entre “su”, “nuestro Rafael Cancel Miranda” y “nuestros”, “sus” médicos y especialistas cubanos, que como dice esta dedicatoria “han tenido que adelantar sus misiones armados de valentía y enfrentando los más grandes sacrificios”.

Así, “desde la otra ala del pájaro, el Comité de Solidaridad con Cuba y la Trigésima Brigada Juan Rius Rivera dedican este abanderamiento, oficialmente, a nuestro Rafael Cancel Miranda y a los valientes guerreros de la salud cubana que incluye sus especialistas, médicos, trabajadores y estudiantes que luchan por la vida. Es nuestro mayor deseo, por un lado, que continúe la gran tarea de solidaridad de las misiones médicas cubanas en el mundo entero, y por otro, que trabajemos arduamente en la continuación del trabajo libertador de Rafael”.

Frente las patrañas desestabilizadoras

Ante la provocación que se gestaba este 15 de noviembre de 2021, el Comité de Solidaridad con Cuba (CSC) de Puerto Rico rubricó un documento titulado “Cuba vive y avanza: desde Puerto Rico decimos NO al bloqueo y a las agresiones contra el pueblo cubano”.

En su declaración de fe, el CSC considera que atacar a Cuba en momentos en que celebra el retorno a clases de sus estudiantes, la apertura de las fronteras a viajes internacionales y, más importante aún, cuando demuestra con números sólidos su triunfo en la atención de la Covid-19 con porcentajes positivos en letalidad, recuperación y activos en relación con Latinoamérica y el mundo, constituye un acto de agresión que debe ser repudiado y detenido por todas las naciones del mundo.

De ahí que ratificara que se inserta en la “celebración de la Jornada de acciones continentales contra el bloqueo”. Esta fiesta de amigas y amigos –indignados ante la mentira más retonta y cruel–, culminó el miércoles, 17 de noviembre, con un evento donde representantes legítimos del pueblo puertorriqueño expresaron su mensaje solidario a Cuba.

Dado en San Juan, Puerto Rico, este 14 noviembre de 2021, a través de Milagros Rivera, líder del aludido Comité, este texto nos narra de como “durante el año hemos desarrollado diversas actividades de protestas a favor del levantamiento del bloqueo, acciones culturales y de recaudación de materiales sanitarios para el control de la COVID para enviar a Cuba, logrando sumar medio millón de jeringuillas para la vacunación masiva en ese hermano país.  Así, también planificamos la llegada de la Brigada Juan Rius Rivera a Cuba en julio 2022 y seguiremos aumentando la solidaridad en cada rincón del país”.

El cierre de tan emotiva nota no puede dejar indiferente a nadie sensible y esencialmente revolucionario, debido precisamente al optimismo de personas que conocen qué es vivir en coloniaje. Termino este acercamiento virtual, pero muy sentido por mi corazón de cubana, con Milagros agradecida sobremanera a lo mejor de Puerto Rico. Sé que Cuba entera también mirará con bondad y orgullo tanta entrega. Por eso cierro con las palabras finales del mensaje: “Nadie va a impedir que Cuba avance, porque no está sola, ya que su primera línea de combate es su pueblo unido frente al imperio y la solidaridad mundial que ha cultivado por décadas”.

Sí, Milagros; sí, hermanos boricuas: siempre juntos.

Bohemia

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